IV - Tocando a las puertas

IV - Tocando a las puertas

Cuando deseamos la nada, estamos inventando el olvido. Mas esto nos es dable contemplar en el borroso espejo de la vida. Francisco Brines “Identificación en un espejo”

28. Esta calleja…

da a un prostíbulo con olor a néctar y a perfumes turbios. La miro de frente, pero se escabulle en el reverbero de las sombras. Pasa a mi lado y no la siento. ¡Qué ciego estoy!

29. Muchachas de sonrisa vaga…

y labios audaces, esperan en los muros. Sus piernas desnudas son blanquísimas a la luz amarillenta de las farolas de la medianoche. Marineros, soldados y beodos pasan en lujuriosa procesión ante sus altares. Rezan canciones tristes de amores idos y dolores presentidos. Pecarían por unas monedas, pero en el fondo siguen esperando a ese rubio muchacho que un día les mostró el camino de Europa y les prometió volver para enseñarles el sentido equívoco de los vientos contrarios.

32. Es una locura…

caminar por estas calles, así, tan peligrosamente. pero a eso me obligas, buscándote, mujer, sin esperanza.

* * *