Porque seremos eso Vivos jamás muertos Enamorados Pere Gimferrer
“Mascarada”
mientras dura, dijo el poeta con sabia hondura; y siendo nosotros mariposas, arañas o mosquitos -lo que es leve y fugaz-, ¿cuánto durará esta eternidad que ya nos desborda y hastía?
Y las luces mortesinas del amanecer, -desnudas sobre su cuerpo-, temblaban. Era la ardiente saudade de aquellas manos ya ausentes.
Es mi vida una batalla perdida. ¿Qué puedo decir?, lo he dado todo por ella. Todo. Una herida cerrada es la única huella, y su olvido. Su olvido que se adorna de ínfimos desprecios.
que fueron tuyas ya no son tuyas. Así es. Tan frágil la vida, tan terca la nada.
que tú mencionabas en tus delirios, ese país sin nombre del que huiste, ya no es más testigo de tus sueños y juegos preferidos. La lluvia arrasó con todo, con las huellas, las raíces, el amor y los caminos. Ya no hay retorno.
Las aguas me llevan ciudad adentro, y la dejo atrás, sin nunca irme. Desterrado del paraíso.
De “Desplazados del paraíso” 2003