El Preso: Van a matarme… ¿Qué dirá mañana esa prensa canalla? Max: Lo que le manden. Valle-Inclán
¿Cuánto, antes y luego de las dulces fiestas -que no es intención de uno alterar digestiones ni pulsos que belén o árbol adornan-, vale un niñín inglés o americano?
Mucho, en divisas fuertes. Mucho, de clase media para arriba. Mucho, si cuentas lo que su familia y otras instancias, públicas o no, invirtieron en él desde el primer vagido.
Ya le gustara, ya, a ese niño iraquí mutilado o entero, pero aún vivo (nunca libre, pues sufre a un tirano bestial), que le fuera asignada, no digo aquella suma: sólo la millonésima fracción del coste de un misil «inteligente» que borró de su lado y para siempre al tibio compañero de pupitre o estera cuyo hueco aullará contra nosotros hasta el fin de los tiempos exigiendo venganza. “Cordura” 1999