fue la prima que entonces se casó luego hubo baile piano y batería mucho vino yo diría que gentes más bien pobres con los trajes de muerto de las fiestas nevaba muchos viejos que echaban la colilla en un barreño y sacudían la mota mucha música la pizpireta que se está bajando las bragas se pone de puntillas mira la galería con aquellos ojazos virgen santa y aquel reír el vino estuvo luego haciendo lo restante hasta que ya no pude contenerme y se lo dije no a ella a mis amigos y estuve enamorado como un mes “Teatro de operaciones” 1967
Nadie recuerda ya
De sus bondades, se ponderan muchas, tantas al menos como de esas triacas de cuyo armario y orden se olvidó el boticario. La poesía -según ya se escribió- con artimañas de estratego «saca del argumento conclusión sutil». Pero ¿y lo poco airoso del escriba, su irrelevancia o equivocidad respecto a un cañamazo de vocablos y músicas de consistencia nueva o suficiente, de cierta condición escamondada para que el artilugio, al menos, no fatigue?
Temblones, cuando no desorientados por ese filo, náufragos sin leño, ni siquiera datamos ya: la fecha en que tal solipsismo se instalara aparece borrosa en los anales. No es siquiera precisa como arranque de epidemia mortal: sí frasco de perfume que gastó ya su aroma y al que un pueril apego nos impide trizar.
“Cordura” 1999
Now’s the time
nada más nada más que las sienes ardiendo balcón hacia la noche navegantes sin aguja imantada rojas constelaciones con nombres de guerreros la insufrible presión de max roach conciso duro enérgico porque sí porque hay niebla porque riegan y el dueño ha de cerrar el club y todos los muertos
De “Pautas para conjurados”
Ocho elegías con pie en versos antiguos
I
Setembrio trae varas, sacude las nogueras, apretava las cubas, podava las vimbreras, vendimiaba las viñas con fuertes podaderas: no dexava los pássaros llegar a las figueras. Libro de Aleixandre
A estas alturas, muestras vida mía, sólo se trata ya de correcciones: Tálamo oscuro: Mudas ventanas: Violines enfundados. Sólo ya de correcciones: Minucias: Dos centímetros más y el dobladillo puede servir de cuerda estrangulante. Autumn Wind. Anochece. Brutalmente anochece (el alcohol de septiembre viene muy rebajado). Nunca tendré la fruta apetecida. No prendió el vástago. El injerto fue devorado por las hienas y el sucio podador estalló en carcajadas. Ajustan / Desajustan (Minucias: Correcciones). Cortan despacio el bosque. Talan ya en el vacío. Así, sin un sonido, acabaran con los días incendiados con las radiantes mañanas de nuestra juventud sin lugar para el tigre. Allí quedó el retrato arqueado por las llamas. Estas son unas ramas de abeto ya dispuestas para «the late late show»*.
De “El centro inaccesible”