UN hermoso cabello que con mi mano aliso;
frente tras la que pienso, mirada en que me miro;
boca de la que bebo agua de gozos íntimos;
oído para el requiebro, cuello hacia donde giro;
hombro sobre el que sueño pecho con mi latido;
brazo en el que me enredo, mano con que acaricio;
vientre donde me siembro y renuevo y revivo;
urna de mi universo manantial de mí mismo;
pierna en que me sostengo, pie para mi camino.