La amada

La amada

Aquí, bajo mi frente poseída, bajo el mar de mis ojos, naufragada, bajo mi boca cálida, abrazada, aquí, bajo mi pecho, estremecida;

aquí te quiero, vida sobre vida, suspiro y risa y fuego y sed calmada, aquí, entre mis dos brazos, abrazada, con tu cintura en flor, aquí, ceñida.

Aquí te me destrenzas, te me llegas. Y ahora que ya eres mía y puedo y quieres te me proclamas casta y te me entregas.

Aquí te me destruyes, te me hieres, te bebes mi vivir, te me doblegas -tibia carne de amor- y te me mueres.