Azuloscuro

Azuloscuro

No sé si te parece paradoja pero quizá no mienta si declaro la inmensa inteligencia del deseo: las lentas odiseas por tu cuerpo en el sabio navío de la búsqueda en todos los senderos tan exacto, propicio a saturar, con islas encendidas, las nostalgias antiguas.

Azuloscuro y sabio es el deseo, lira que desde lejos obligase a la danza, a componer un himno de latidos: la sola inteligencia de vivir en deseo perpetuo de naufragio.