Kolymbosai o las nadadoras

Kolymbosai o las nadadoras

Termas desmoronadas cerca del mar. La huella anaranjada y mineral de aguas milenarias al fondo del estanque, sobre losas y líquenes. Cualidad de blandura semejante en el tiempo, la hiedra espesa, el mar, la historia erguida, el cuerpo. Balnearios con aguas incansablemente mágicas y pasadas de moda. En los lechos de piedra, junto a piscinas rotas tenderme, tenderme boca arriba, el indolente racimo de uvas negras rozándome los labios como a Greta, la gloria del amor medido desde dentro -su membrana de luz, su cauce oscuro, su arquitectura extraña de termas laberínticas. De “Carpe Noctem” 1996