Acodada en la barra o la terraza me miro desde lejos como dicen que se miran los que han estado muertos: un fulgor en el vaso me resume lo helado de los años. Vértigo de un rodaje discontinuo, fotogramas vacíos que huyen. Eso sí, gastó el maquillador tiempo y pericia. Desde esta muerte actriz y fingidora, la vida es un depósito en penumbra de máscaras usadas hacia dentro. De “Carpe Noctem” 1996