Pero chiquilla, te recomiendo algo de seducción en los grititos: carnal me gusta el alma y con alma la carne.
La castidad no puede rebajar la lujuria; si estuviese hambriento me gustaría saciarme. Me apetece que la virtud tenga trasero y que el trasero tenga sus virtudes.
Desde que el dios aquel cabalgó al cisne a más de una chica le da miedo, aunque también sufra con gusto que él se aferre al canto del cisne.
Versión de Jesús Munárriz y Jenaro Talens