a Marta
I Ahora me pregunto qué sería de aquel fuego y de su noche, la ceniza.
II El fuego es dios de nada, dijo el poeta, es nada aunque a veces sople por las chimeneas un aire alemán.
III Ahora me pregunto qué fue de aquellos fuegos y de su norte, la ceniza.
IV El fuego es dios de nada -dijo el poeta- es nada y jamás se controla por educación o cualquier otra sino que obra y porfía.
V Ahora me pregunto que será de aquel fuego y su sepulcro, la ceniza.
“Capitán Elphistone” 1988