Lo que tuve y lo que no tuve...

Lo que tuve y lo que no tuve…

Lo que tuve y lo que no tuve y acaso aquello que mi mano solitariamente asilaba, todo lo que ahora escucho maldecir y llamear. Del mismo modo que escucho tu nombre golpeando fragua mítica, sonando en metal de saga, en herrería blanca que aún me quema. “Báculo de Babel” 1982