Inquiero los porqués, los hasta cuándo los cómo y dónde y esa pregunta muda que me ahoga y vive en el silencio.
Y entonces tú contestas majestuoso enorme gamo verde país de agua donde los soñadores se dan cita.
Me hablas grande mar telón del cielo
y tus olas responden como páginas de un libro cuyo autor lo sabe todo
como páginas, mar
y como pétalos de una rosa que nunca se deshoja. “El sueño oscuro” 1994