Sangro de veras sangro luz que se escapa y es en mí donde las cabalgaduras se reúnen para arrancar con orlados cascos ancas de piedra atesorada la asesina vegetación del tomillo y las llamas de mayo. También arrastro mi sueño como un vestido manchado sucio y celeste originado por el ángel que divulga la sangre la sed arrastro mi sueño emerjo bajo un mediodía inmoderado arrastrando y dejando ángulos letras que penden de los cielos de la sangre la sed. “Báculo de Babel” 1982