Tú eras columna de Babilonia...

Tú eras columna de Babilonia…

Tú eras columna de Babilonia o casi, capítulo del beso de Babel cuando eras mano labios dedos torres historia alta de ti, el libro de la voz deshojándose con paso de danza, y la colonia que se despierta y escribe estrofas verdes, y el viento escabel para tus pies en la luna bermeja del salón. O cuando fuiste dioses, dioses para la adolescencia que se vende, o antes, sí, antes de esperar casas del lenguaje arquitecto, templos para mi soledad y rastro lejano de ti, mirando el ligero Mediterráneo, aguardando una iluminación del nervioso mar, un haz de días, una camada lírica.

“De una niña de provincias que se vino a vivir en un Chagall”1980