Hombres que me servísteis de verano

Hombres que me servísteis de verano

Ese que no dejó de ser mi amante y al que le debo siempre sepultura, uno a quien nunca quise lo bastante; aquél, obra de sueño, conjetura…

Alguien me jugó a nada y tuvo suerte, otro que no ha venido de la guerra, éste donde converso con mi muerte porque me lo disputa hasta la tierra.

¡Salid de la memoria evocadora con vuestro amor, pues tengo frío ahora! Sabed todos que os llevo de la mano.

Vuestras sombras estallan como un mito de vez en cuando aquí. Sois lo bendito, hombres que me servisteis de verano.