Pronóstico gris

Pronóstico gris

Algo me está subiendo, que llora desde el fondo: hoy necesito oír el corazón adentro para echárselo al perro que está naciendo solo, y salvar a la llama convicta en la ceniza y dar a los leprosos la carne que perdieron.

Decidme si no entonces: ¡qué estoy haciendo aquí rodeada de nadie, acorralada al fin por un humo que asciende?

Decidme: si no traigo una sonrisa, un gesto, algo que se me caiga en la esquina del aire y fabrique una cruz de amor sobre los muertos ¿adónde pongo ahora mi mano enternecida?

Decidme si estoy loca, si me enfermo de alguna cosa que no se sabe: porque prefiero ver desdoblada una cinta; porque después del alba siento que se vuelve de polvo el borde de la estrella, y voy al cementerio sin una margarita, y me paro delante de las palomas presas.

O no me digáis nada: que ninguna palabra me puede acompañar.