Estilo, sí: adelante, hablad del estilo. Es fácil saber de dónde saca un hombre su estilo, como fácil es saber de dónde saca la Pavlova sus piernas o Ty Cobb el ojo con que mira al batear.
Que sigan hablando. Eso sí: a mí, que no me quiten mi estilo. Es mi rostro. Tal vez no sirva de nada, pero es de todas todas mi rostro. Hablo con él, canto con él, gusto y siento con él. Sé por qué quiero conservarlo.
Matad mi estilo y le partiréis las piernas a la Pavlova, y cegaréis el ojo con que mira Ty Cobb al batear.
Versión de Miguel Martínez-Lage * * *