(Lo recogieron en el prado, donde llevaba dos días tendido bajo la lluvia, con una esquirla de metralla en los pulmones)
Ven a mí ahora sólo con juguetes… Una foto de una mujer que cante y tenga los ojos azules de pie ante un seto de hortensias, amapolas, girasoles… o un anciano al que recuerdo contar cuentos a los niños, cuentos de días que nunca sucedieron, en ningún rincón del mundo…
Se acabó el hierro frío y duro de manejar, torneado para emprender la carga. Tráeme sólo cosas bellas, inútiles. Sólo cosas del hogar, tocadas por la luz del atardecer, en la quietud… y en la ventana, un día de verano, el amarillo en el nuevo cuenco de la mantequilla frente al rojo de las rosas que trepan… y que el mundo sólo fueran juguetes.
Versión de Miguel Martínez-Lage * * *