Dime que era verdad

Dime que era verdad

aquel sendero… Dime que era verdad aquel sendero que se perdía entre la paz de un prado; aquel otero puro que he mirado yo tantas veces con candor primero.

Dime que era verdad aquel lucero que se incendia casi a nuestro lado. Di que es verdad que vale un mundo amado y un cuerpo roto en un vivir sincero.

Di que es verdad que vale haber sufrido y haber estado entre la mar sombría; que vale haber luchado, haber perdido.

Haber vencido a la melancolía, haber estado en el dolor, dormido, sin despertar, cuando llegaba el día.