¡Amabas tanto…! Acaso con amargura, acaso con tristeza lo dijiste. ¡Amabas tanto! En el espejo viste tu faz que se iba haciendo vieja,
y tomaste a decir: «…amor…» Soñabas, y en la alta noche silenciosa y queda, lejos se oía lento el rumor manso de un agua que pasaba mansa y lenta.