Tal vez el mundo sea bello, cuando el sol claro lo ilumina, pero yo sé que hay hombres tristes como la lluvia gris y fría.
Yo sé que hay hombres sobre cuyas almas pasó de Dios quizá la sombra un día. Pasó, y hoy queda sólo ausencia en donde la tristeza brilla.
Hombres tristes en todos los caminos con la tristeza pensativa.
Tal vez la aurora sea pura, el aire delicado, claro el día. Mas muchos hombres hay como la lluvia oscura e infinita.
Escúchame, Señor. Mi voz hoy sólo tiene palabras de melancolía. Sobre la tarde inmensa cae la lluvia monótona, fría.