Niña mudable

Niña mudable

Unas trenzas oscuras y una flor. Y una boca que ignora su pasado. Y un corazón pequeño y un callado deseo de saber lo que es amor.

Yo -plenitud del hombre soñador- la ungí con el perfume deseado; le regalé una rosa y un pecado y un beso apasionado y un temor.

La aprisioné en amor tan dulcemente que ni un nardo en el viento transparente puede encerrar así su propia albura.

Y cansada tal vez, niña mudable, de mi labio en el beso perdurable, cambió su libertad por mi amargura.