Vestida como el campo

Vestida como el campo

De verde te amo más, con el vestido que se parece al campo cuando llueve, y el campo se emociona y multiplica su verdura por nueve.

Ataviada de selva, de árbol joven, por mi casa mensual cantas, caminas, y despreocupas las habitaciones con tu aroma de encinas.

Pienso que te sembré, que soy labriego, que tu seno es el fruto de mi arado, y que te salen hojas de la vida, y ramas del costado.

Te quiero más así, toda de verde olorosa a madera, esperanzada, como recién salida de la tierra con la cara mojada.

Déjame recostar sobre tu falda, soñar que me he perdido en tu follaje, y que un hijo me busca como loco debajo de tu traje.