Los ojos que no uso cuando dormido estoy, cuando dormido de mi sueño difuso un ojo tengo herido… ¡Los ojos que no uso me han crecido!
La frente sombreada de una sombra interior adolorida, ya no me queda nada de frente ni de vida. ¡La frente sombreada está partida!
Mi mano no se mueve y a cada dedo muerto sé que gano una pizca de nieve, de nieve de gusano ¡Mi mano no se mueve por tu mano!