Lo que hice lo hice para ti, mi sudario Robert Herrick
¿Quisiera verme Amor, viacrucis mío, en denodada lucha a muerte con la más cruel de sus ovejas? Si bien le place, exíjalo al instante. Mañana al discurrir sereno el limpio rosicler del alba armado me verá con un cuchillo matar a tan horrible bestia, que todos en secreto nombra alma. Usted, culpable de estos versos, su sangre beberá, estoy seguro, en tanto lanzo en mi agonía lamentos que transforman en noche el dulce bostezar del alba.
De “Llama de mí” 1984
_A ésta tengo yo y ella me tiene Boscán
A María Elena
Ella me puso amor; dijo: éste es tu nombre y a partir de aquel instante, aquel momento, no tengo otro nombre más que amor._