Te llevo toda en mí, forma y sustancia susurrante dulzor, roce de sueño, susurrante dulzor, roce de sueño, hálito floreal de tu distancia.
Abre el día en tu cálido diseño y la noche en tu nómade fragancia te llevo toda en mí, roja fragancia del propio corazón trocado en leño.
Voy en redor de ti; como la niebla -fervor del valle que el estío puebla- floto sobre el perfil de tu hermosura.
Te llevo toda en mí; de luna y brisa tu inmarchitable forma diafaniza el sombrío esplendor de mi ventura.