Conversar con los árboles...

Conversar con los árboles…

Conversar con los árboles termina siendo una necesidad para saber un poco más del hombre. Cuando murmuran sus palabras rotas deshechas en el viento, aunque su lengua vegetal encierre más secreto que comunicación, hay que prestar oídos. Y hablarles quedamente en español, en el parque cuando la luz se va con la sobria elegancia de un lento y desdeñoso atardecer.