Inútil experiencia de libertad, el drago irrumpe sometido al cemento. Raíces fascinantes o tercas, pura ansiedad vencida, quien buscó la palabra que acompaña, quien hizo de su pasado inmóvil un ademán de entrega, hoy no pide otra cosa sino silencio, y palpa la piedra ya, los muros impenetrables, hoscos, y hacia los cielos libres renace extraño, insomne, proponiendo la vida desde sus propias ruinas.