En el cuadro hay un niño sonámbulo, pero no se puede saber si camina o vuela. El movimiento de la retina no quiere terminar el juego de lo que reposa o se alza. El hilo de luz crea una transparencia en la mano que hace ver su anillo. Parmigianino es capaz de refractarse. En el cuadro hay una niña sonámbula, pero no se puede saber si camina o vuela.
Convergencias. Fluir desde el riesgo de una mañana anónima. Los niños entran en la cámara lúcida y se dan la mano. Un día nos veremos al otro lado del prisma, abriéndonos caminos en territorios lúdicos.
Habítame en ellos.