Tu cuerpo pulsado por sí mismo...

Tu cuerpo pulsado por sí mismo…

Tu cuerpo pulsado por sí mismo es en mis oídos viento claro y fresco, sonido límpido del cobre y del aliento:

eres tus labios rezumantes de lima, eres tus ojos recubiertos de bruma, eres tu mano fina ciñéndose cierva:

porque en ti anida el mar, eres su guía, y de ti la más torpe raíz bebe su espina:

porque tú eres el viento y eres también la boca virgen que muchos metros ocultan.