Indescriptible

Indescriptible

Esperar es peor que nacer, porque solamente espera el que se muere de esperar sin hacerse con la vida otra cosa que esperar. El esperarte.

Y atada a esa tu espera que me gasta y que gasta tu vida sin traerte, aquí me estoy muriendo de ansiedades porque cabe, tremenda, esta esperanza.

Cada día, ¡oh tú que te retrasas! sin saber que nos vamos alejando, es menor la distancia irreparable de pensar, de esperar, que nos aleje.

Y aquí sigo esperando, nada intento por huir al tormento de tu espera. Ya no sé si allá fuera de mi vida quedan otros o no, queda quien ande!

solamente por ti, por cuando llegues, a solas esperándote te espero.