Tu risa es una desbandada de aves azules.
Tu cuerpo es la selva del universo, y en tu vientre duerme un pájaro blanco. Por tu espalda está bajando una bandada tierna de palomas.
Eres todo de espuma como los niños muertos a las orillas del mar.
Te pertenezco tanto que en mi pecho tu ausencia es sólo herida. * * *