Yo he sabido esconder musgo en el muelle. Vosotros no conoceréis nunca cómo crece la mágica piel de la madera.
Yo he visto llover a muertos sobre los muelles, y bajo los botes acurrucarse la angustia como leopardos.
Cuando las rejas espiaban la madera y la bóveda del cielo era un túnel, yo he hecho un fuego de astillas con la noche cerrada.