La calavera es la de un caballo árabe, que espera un concierto imposible de vihuela. O de violines largos.
El negro que vende tabaco en la esquina del metro o del desierto nació en un país donde las niñas mueren ahogadas si nacen en cualquier mes del año.
Nací con el deseo de perderme en este cuadrilátero de lobos y semáforos.