Habitada

Habitada

Hacer poesía: Es acuchillarse verso a verso Por amor a la vida Humberto Ak’abal

1. Flor de San Sebastián (Catleya skinneri)

Abre tu corazón al aire, al cielo, a la luz que tu dulce cáliz moja, a la mejilla que el rubor sonroja, a la brisa de audaz y abierto vuelo;

Al paso de la vida con su celo; a la dicha, al dolor, a la congoja; al devenir que entrega y que despoja; a la brasa, a la pena, al gozo, al hielo.

Abre tu corazón, flor apacible, corone tu violeta cada trino y engalane la altura perecible.

En el dibujo de tu labio fino hay un mensaje anónimo y legible escrito con un beso cristalino. * * *

2. Árbol de fuego (Delonix regia)

Gota a gota en tu sangre, gota a gota el sol desciende en silenciosa herida, como si en el costado, abierta, ardida, la luz vertieras por la vena rota.

Dolor que no se extingue, flor que brota en la frente del cielo, espina hundida, cauterio que deja detenida la brasa de la flor que no se agota.

Te veo arder en tu tenaz hoguera, encendiendo la tarde silencioso, indiferente a la tormenta fiera.

Restañas con tus ramas, amoroso, la moribunda fe de la quimera que halló, en tu rama fiel, dicha y reposo.