Solo como Borges en el fondo de la rosa torturado por báculos de plata espejos laberintos talismanes viendo su ceguera de frente sin árboles ni caminos. Solo como Whitman el hermoso se pie frente a sí mismo sin máscaras el poeta grita en una calle se da con la cabeza en los muros deshabitados solo con su ira pertinaz. A nadie importa que ame el tun y la chirimía la marimba las tejas de sus indias sus obscuros pies de adobe. El poeta se sienta a contemplar a la joven Guatemala -sangre y leche- desangrándose violada. El fuego de la furia lo cobija como un útero maligno lo atrapa bajo campanas delirantes lo encierra en su caracol de llanto. El poeta está solo bajo el cielo azul indiferente.
Mayo 84