Un desangrarse lento remontable hasta la más pérfida belleza hasta el misterio de la carne inerme
un ciego encadenarse a la vida en medio de secretas humedades fingiéndose criatura marina o tal vez demonio cómplice de un ángel goloso y triste
un desangrarse un encadenarse un agonizar feroz entre la luz imprecisa y virgen de un eclipse cerrados los labios y los ojos pero abierta extraviada florecida.