Caminemos entre la blanca nieve

Caminemos entre la blanca nieve

Caminemos entre la blanca nieve atravesando el más afilado silencio con pasos tan suaves y tan lentos que nunca dejaremos de caminar. Pisemos su pecho de gaviota blanca, de colmillo de ballena sin tallar. Y a donde quiera que no lleguemos, el silencio se esparcirá como el rocío sobre el aún más blanco y blando silencio. Caminemos entre la blanca nieve…