Tiempo imperceptible

Tiempo imperceptible

Hasta cuándo, Noviembre, buscas en los días aquello que se da en el agua, sin que a nadie humedezca dentro ni se releje fuera.

Aquello que permanece cuando, después de la evaporación, manos ya sólo en venas sustituyen el tacto de ultramundo.

Tú has visto cómo aquella hoja de álamo, al caer, disminuía tanto sus asas de madera que sólo era posible llorar de pensamiento a pensamiento ante la aparición de las fogatas.

A través de los días, oh Noviembre, permanece en acecho la Perra que hará reverdecer todas las puertas.