Qué vago es el reloj que suena. Qué extraño este silencio, nube informe. Cómo se hunde la hoja al fondo del estanque. Cómo florecen siempre los almendros antiguos, cómo ruedan aquellos soles, madre, abuela, amigos -sonrientes-, mientras sus voces cortan el cristal de la tarde. De “Erosión” 1968 - 1971