La glorieta

La glorieta

A menudo te has detenido en una esquina. Has mirado las nubes, si hacía o no aire, los ramilletes de los arces. Has pensado… Luego, te has dicho… Pero no. Te habías olvidado de algo.

Alguien que te empujaba. ¿Un fontanero? ¿Una gruesa señora? O un hombre importante -una cartera auténtica, de cuero, una camisa, un olor de pomada-.

Sí, las nubes. En general, el aire. Y no saber. O sí. Era allá dentro. Unos pájaros altos -¿golondrinas?- ¿Blancos o negros? el Palacio de Justicia. No sé. Tú jurarías que careces de peso.

De “Erosión” 1968 - 1971