no quiere descubrirte su secreto infernal. Berceuse cuya mano al dulce sueño invita, ni su negra leyenda escrita con llamas. ¡Odio la pasión y el ingenio me duele!
Amémonos con dulzura. El amor en su garita, tenebroso, emboscado, blande su arco cruel. Conozco las armas de su perfecto arsenal.
¡Crimen, horror y locura! ¡Oh, pálida margarita! ¿Acaso, como yo, no eres tú un sueño otoñal, también tú, mi tan fría y pálida Margarita?
Versión de María Fasce