Lejos, lejos nací, lejos de mi alma: separada la vida de la mirada.
Lejanía que fue toda la patria, como una cicatriz que no cerrara.
No pude atravesar la tarde rara: lejos, lejos de mí, no me abarcaba.
He visto, comprendiendo, la mar morada, el confín misterioso, la doble playa.