Irremediablemente

Irremediablemente

Mueren las rosas a pesar de la lluvia. Mi corazón doliente poco alimento puede cederles ya. Dame la mano. Tu agonía en la mía logrará ser más fuerte que el agosto y teñir con su sangre ese desesperado último aliento, cerrar el grito que nos lanzan desde el color marchito que casi envuelto en oro amenaza irremediablemente sus corolas.

“Kampa” 1986