Digo amor y lacera mi cuerpo el desamparo.
Instantes
Sólo éste ahora es mío este momento el pasado escapó y no vislumbro el rostro del futuro.
La mariposa
Ya la ceiba no existe derrumbaron mi ceiba se hicieron añicos los espejos eché a secar mi Río y se escondió la luna. Estoy vacía de deseos mi espada en su estuche de satén. ¿Por qué ahora por qué busca seducirme la poesía? Entró por la ventana y se posó en mi mano la miré con nostalgia se entreabrieron mis labios y con un leve soplo la alejé.