Ya la ceiba no existe derrumbaron mi ceiba se hicieron añicos los espejos eché a secar mi Río y se escondió la luna. Estoy vacía de deseos mi espada en su estuche de satén. ¿Por qué ahora por qué busca seducirme la poesía? Entró por la ventana y se posó en mi mano la miré con nostalgia se entreabrieron mis labios y con un leve soplo la alejé.
No te pierdas, Teseo vuelve a mí. La playa está desierta tengo los pies sangrientos de correr en tu busca ¿será que me engañaste dejándome dormida en esta isla? Perdóname, Teseo ¿Recuerdas nuestro encuentro? amor eterno me juraste y yo te di el ovillo y volviste a la luz después de haber destruido al minotauro. ¿Te secuestró algún dios sintiéndose celoso? No me inspiran temor ni Poseidón ni Zeus es de fuego mi ira y se alzará desde estas aguas hasta el cielo. Vuelve, vuelve, Teseo no te pierdas en los laberintos de la muerte anda suelto el ovillo de mi amor atrápalo, Teseo vuelve a mí soy tu tierra tu luna tu destino. Clava en mí tus raíces.