Ámame anarquista

Ámame anarquista

Ámame anarquista frenéticamente mientras desato y suelto el pañuelo que sujeta tu cabello y libero a tu pecho ya sin freno ya sin sentido siempre hacia la frontera roja y negra y violeta ámame hacia la izquierda cara a cara hacia la noche hacia ti siempre hacia ti misma Ámame anarquista mismo contra mí mismo.

De “Tigres de ternura” 1981