Tres buenas noches

Tres buenas noches

De alguna parte simple de mí mismo que no consigo agotar tomé una bendición para las flores que se crispaban en la noche como puños celosos de amor como nudos que nadie puede deshacer sin destruirlos La nueva mañana me arropó en una bruma azul como el polvo bajo un traje de boda Después seguí al día como una nube de pesadas ovejas detrás del judas ascendiendo por una rampa rodeada de sangre hasta el terror de cada edificio negro

Diez años, viajes sellados sueños no ganados Risas que intentaban tentarme hacia la senectud vertidas por amigos estrellas carne desconocida mulas Mar Instantáneo conocimiento de cuerpos material y espíritu que aprendido lentamente hubiera hecho sonreír a la muerte Historias convirtiéndose en teorías que tan sólo rogaban el ser expuestas una y otra vez Muchachas flotando sobre los capullos de mi boca con un musculoso beso triangular de boca ordinaria a boca secreta No obstante, mi homenaje a vosotras pegajosas flores rabinos verdes y rojos sirviendo al sol como bandejas Al final me ofrecisteis el dogma que me enseñasteis a desdeñar y yo como buen alumno lo desdeñé Caí bajo las diagramadas praderas como el fragmento de una estatua perfecta con estratos de ciudades construidas sobre él Os vi poderosas y os vi felices de que no pudiera vivir tan sólo para la siega de que fuera un verdadero ciudadano de la lenta tierra Luz y Esplendor en las huertas durmientes que penetran entre los árboles como la procesión de una boda en una película muda penetrando bajo los arcos de ramas sólo por amor Desde una colina observaba respirar a las flores de manzano que aspiraban la plata de la noche como peces comiendo las esferas de aire del agua del río Así la iluminada noche alimentaba las dormidas huertas penetrando en las bóvedas de ramas como una sagrada procesión Larga vida al poder de los ojos Larga vida a los escalones invisibles que los hombres pueden leer en una montaña Larga vida a la máquina desconocida o corazón que por deseo o accidente vierte con gracia de vencedor un clima interminablemente perfecto sobre las perfectas criaturas que amamanta el mundo

Montreal Julio 1964