Cansancio

Cansancio

Sentada es como si bebiera largos tragos de playa, pócimas de tonterías y me cortase las uñas, sin compañía. Es un cuento más, una residencia cara. Piso el suelo con bocados de ansiedad y me lleno de reliquias el cuerpo, salgo asustando. Repito en larguísimo silencio abulias y taconeo deslizándome sin prisa por las avenidas buscando un no sé qué, aquello que no se nombra porque no se sabe y acapara gran parte del día ponerme bajo una sombra. La que sea, a estas alturas elijo la que sea. 1987